Razas de perro italianas
Italia ha dado razas muy dispares: desde el Galgo Italiano, que es el lebrel más pequeño que existe y pesa lo que un gato grande, hasta el San Bernardo de los Alpes. En medio, perros de caza con siglos de trabajo y pequeños perros de compañía que vienen directamente de los retratos del Renacimiento. 5 razas con ficha completa.
Bichón Boloñés
Toy · Compañía · 12–14 años
El bichón serio
Galgo Italiano
Pequeño · Lebrel · 14–15 años
Un galgo de bolsillo
San Bernardo
Gigante · Trabajo · 8–10 años
El rescatador de los Alpes
Segugio Italiano
Mediano · Sabueso · 11–13 años
El sabueso de los emperadores romanos
Volpino Italiano
Pequeño · Nórdico · 14–16 años
El vigía blanco de Italia
Razas italianas: del lebrel más pequeño al gigante alpino
De un galgo que pesa lo que un gato a un perro de rescate alpino
Italia ha dado razas muy dispares, sin un hilo común. En un extremo está el galgo italiano, el lebrel más pequeño que existe: pesa entre tres y cinco kilos y parece un galgo visto con prismáticos al revés. En el otro, el san bernardo, que llegó a los sesenta y cinco kilos en los machos y que se crió en el hospicio del paso del Gran San Bernardo, en la frontera entre Italia y Suiza, para localizar viajeros perdidos en la nieve. Entre medias, un sabueso de caza con siglos de trabajo y dos pequeños perros de compañía que salen directamente de los retratos del Renacimiento.
El galgo italiano, frágil de verdad
No es una forma de hablar. Sus huesos son tan finos que las fracturas de las patas delanteras son un problema conocido de la raza, sobre todo en los primeros dos años y sobre todo al saltar desde el sofá o la cama. Conviene poner rampas, evitar juegos bruscos con perros grandes y tenerlo presente si hay niños pequeños en casa. Tampoco lleva el frío: apenas tiene grasa ni pelo, así que en invierno necesita abrigo para salir, y no por capricho. A cambio es un perro silencioso, limpio, muy cariñoso y de los que menos ejercicio necesitan para su grupo, porque alterna explosiones de velocidad con horas de sofá.
El bichón boloñés y el volpino, dos supervivientes
El bichón boloñés lleva documentado desde el Renacimiento como regalo entre casas nobles europeas: aparece en cuadros de Tiziano y de Goya. Es un perro pequeño, blanco, de pelo abundante que no suelta apenas y muy apegado a su gente, hasta el punto de que lleva mal quedarse solo. El volpino italiano, un spitz pequeño y blanco parecido al pomerania, fue durante siglos el perro de los carreteros y de las casas de campo del norte, y llegó a estar a punto de desaparecer: en los años sesenta quedaban unos pocos ejemplares y la raza se recuperó a partir de ahí. Los dos necesitan peluquería y compañía.
El san bernardo y lo que no cuenta la leyenda
La imagen del san bernardo con un barril de brandy al cuello es un invento del siglo XIX: nunca lo llevaron. Lo que sí es cierto es que los monjes del hospicio los usaron durante siglos para abrir camino en la nieve y localizar viajeros, y que hay registros de rescates reales. El perro actual es mucho más pesado que aquel: la selección por tamaño ha traído problemas articulares, entropión, una tendencia marcada a la torsión gástrica y una esperanza de vida de ocho a diez años. Es tranquilo, tolerante y bueno con los niños, pero babea, suelta muchísimo pelo y come en consecuencia.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el perro más pequeño de Italia?
El galgo italiano, que pesa entre tres y cinco kilos y es el lebrel más pequeño que existe. Comparte la estructura y el carácter de los galgos grandes, pero en miniatura.
¿El san bernardo es italiano o suizo?
Las dos cosas, según se mire: el hospicio del paso del Gran San Bernardo está en la frontera y la raza se reconoce oficialmente como suiza, aunque su historia y su nombre están ligados a los dos lados del paso alpino.
¿Los galgos italianos se rompen las patas con facilidad?
Sí, es un problema real y conocido de la raza, sobre todo antes de los dos años. Las fracturas de radio y cúbito al saltar desde alturas domésticas son frecuentes, así que conviene poner rampas y evitar los juegos bruscos con perros grandes.
¿Qué razas italianas valen para un piso?
El galgo italiano, el bichón boloñés y el volpino encajan muy bien por tamaño y por carácter tranquilo dentro de casa. El san bernardo y el segugio necesitan bastante más espacio y, en el caso del segugio, mucho más ejercicio.