Las 157 razas

Escribe para filtrar, o entra por grupo. Ver los listados temáticos →

¿Dónde puedo llevar al perro?

Las reglas están repartidas en mil sitios y cambian según la ciudad. Aquí están juntas y por situación, con lo que es general y lo que depende de tu ayuntamiento marcado aparte, porque lo que manda al final es siempre la ordenanza local.

Viajar con perro, en detalle → El apartado de viajar →

Por qué esto no tiene una respuesta única

Porque en España conviven tres niveles de normas. La ley estatal marca un suelo, cada comunidad autónoma añade lo suyo y cada ayuntamiento tiene su ordenanza, que es la que de verdad te van a aplicar en la calle. Por eso una playa puede estar permitida en un municipio y prohibida en el de al lado, y por eso cualquier artículo que diga «en España se puede» está simplificando. Aquí está lo general y lo que depende del sitio, marcado como tal.

Transporte: lo que más cambia

En cercanías y media distancia, los perros pequeños viajan en transportín sin problema y en muchos servicios se admiten los grandes con bozal y correa, a veces con billete reducido. En larga distancia las plazas para perros grandes son muy limitadas y hay que reservarlas con antelación. En autobús depende de la compañía y suele ser más restrictivo. En metro y autobús urbano, cada ciudad tiene su norma, con horarios en algunos casos. Y en taxi, la decisión es del conductor salvo perros de asistencia.

Playas, parques y terrazas

La mayoría de las playas prohíben los perros de junio a septiembre, con multas reales, y existen playas caninas habilitadas que conviene buscar por provincia. En parques públicos suele haber zonas de esparcimiento canino donde puede ir suelto y zonas donde la correa es obligatoria, y los parques infantiles están vedados casi siempre. En terrazas de bares y restaurantes, casi siempre se puede; en el interior, la ley deja la decisión al establecimiento, salvo perros de asistencia, que entran siempre y por derecho.

Lo que llevas encima también cuenta

Recoger los excrementos es obligatorio en todos los municipios y las multas superan los cien euros en muchos. Cada vez más ayuntamientos exigen además diluir la orina con agua, a veces con vinagre, llevando una botella. Y en la mayoría de sitios hay que poder acreditar que el perro está identificado y vacunado. Llevar la cartilla en el móvil, fotografiada, resuelve el noventa por ciento de esas situaciones sin discusión.

Ver comparativa